Boletín N° 16 – 2015 – ¿Por qué se estresan los niños?

Un niño se estresa al verse amenazado por un cambio, problema o situación en la que se siente desprotegido y no sabe cómo actuar; las causas de este sentimiento son múltiples, sin embargo, muchas de ellas son fomentadas por sus propios padres, quienes suelen catalogar como poco importante, ciertas cosas que al menor le generan verdadero malestar.

Para detectar su talento: 
 
¿Cómo pueden los padres estresar a sus hijos?
 
Manteniéndolos ocupados en actividades extraescolares y deberes continuos diariamente, retirando de su agenda los espacios dedicados al ocio y la recreación.
 
Exigiéndoles dar lo mejor y ganar siempre; consideran que no es suficiente con intentarlo, ni siquiera con hacerlo bien, sólo importa lograr siempre el mejor de los resultados. El fracaso o los segundos puestos no son una opción. Los momentos de debilidad y los errores no están permitidos. 
 
No dándoles respiro ni permitiéndoles tomarse las cosas con calma; piensan que la vida transcurre deprisa y no hay margen para perder el tiempo. Para estos padres el descanso sólo conduce a la pereza. 
 
Criticándolos y comparando las capacidades del menor con las de otros niños más sobresalientes, lo que contribuye a generar altos niveles de inseguridad.   
 
No teniendo en cuenta sus opiniones, piensan que en la familia las decisiones son responsabilidad del adulto y el menor no puede intervenir ni dar su opinión, sólo obedecer.  
 
Maltratándolos física o psicológicamente, involucrándolos en divorcios o volviéndolos testigos de discusiones familiares.

¿Qué hacer?
 
Aclara sus dudas y pregúntale cómo se siente ante determinada situación. Ten en cuenta sus opiniones y asume sus preocupaciones como algo importante, para el niño lo son.
Presta atención a las muestras de agresividad o tristeza, indaga que está generando estos comportamientos en el menor y muéstrale soluciones que pueda aplicar, dándole tu apoyo.
Permítele momentos de ocio y juego, este último es para los niños una de las actividades más importantes dentro de su proceso de crecimiento, además, les aporta sentimientos de satisfacción y alegría. En este caso es útil mantener rutinas y horarios, no hay que ser excesivamente exigentes, se les debe dar un margen para compartir con los amigos y descansar.
No lo satures de responsabilidades, cada etapa tiene ciertos deberes que los niños deben cumplir de acuerdo a sus capacidades, no te excedas, permítele disfrutar de su niñez.
Tolera sus errores y explícale cómo puede hacerlo mejor. No lo critiques, corrige sus conductas sin atacarlo. Recuerda que el aprendizaje es un proceso constante y que así como puede ser bueno para algo, puede no serlo para otra cosa.
 
Para ayudar a un niño estresado es importante detectar, con respeto y amor, que es lo que sabe y piensa. Ayudándolo  a expresar sus emociones y evitando o abordando de otra forma las situaciones que le generan molestia. Si tu hijo no quiere hablar, no lo obligues, pasa tiempo con él y demuéstrale tu afecto, permítele tomar algunas decisiones y fortalece su autoestima, exaltando sus mejores cualidades. 
 
La niñez es un período de vida único que debe estar enmarcado en la alegría, la tranquilidad y el forjamiento de buenos hábitos, el estrés no debe volverse algo común en los más pequeños. Ayúdalos  a que se tomen las cosas con calma y no te conviertas en el detonante de la intranquilidad que experimentan tus hijos.    

Fuente: tucirculoparapapas.com

Boletín N° 16 – 2015 – ¿Por qué se estresan los niños?

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